
Los videos que despliega el CD, a los que hay que ejecutar de a uno, sin un menú especial, son el resultado de la herramienta desarrollada por Fred Callopy para la conjunción de imagen y sonido en tiempo real.
Los objetos visuales de la pantalla se desplazan y transforman con el ritmo de las melodías, cambiando su textura y color de acuerdo a lo que estamos escuchando. Algo que hoy en día encontramos en cualquier reproductor de audio para ordenadores, pero que en su momento tenía un alto sentido experimental.
El material textual que acompaña a la pieza nos explica: “Durante siglos las personas han visualizado un tipo determinado de pintura como evocativa de la música. Artistas como Kandinsky, Klee y Survage lucharon para capturar el ritmo, la abstracción y el movimiento de la música en imágenes. Hoy, los ordenadores nos permiten desarrollar instrumentos para concretas los sueños de esos artistas modernos. Utilizándolas, los pintores pueden afectar la experiencia emocional de una forma dinámica, que antes estaba restringida únicamente a quienes trabajaban con el sonido.”
Exhibiciones y premios:
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Ubicación actual:
Pertenece al autor y se puede adquirir en el sitio web:
http://rhythmiclight.com/