Webrecorder: archivar la web, y mantenerla viva

07 Jun 2018, por Pau Waelder en Artículos

Webrecorder, una plataforma en línea que permite grabar y guardar archivos de sitios web para emular la experiencia de visitarlos en el futuro, es una herramienta creada por Ilya Kreymer en el contexto del programa de conservación digital de la organización Rhizome, dirigido por Dragan Espenschied desde hace unos años. Iniciada en 1996, Rhizome empezó como una comunidad de artistas dedicados al net art y gradualmente ha ido creciendo hasta convertirse en una institución de referencia en el arte de Internet y la cultura digital, afiliada desde 2003 al New Museum de Nueva York.

En 1999, Rhizome empezó a crear un archivo de obras de net art, el Rhizome Art Base, que ha ido creciendo hasta acoger más de 2.500 obras, algunas enlazadas y otras copiadas en los propios servidores de la plataforma. Desde mediados de la década pasada, se hizo patente el problema que suponía la conservación de las obras de net art (enlaces que se rompen, formatos de archivo que dejan de ser compatibles con los navegadores actuales, etc.), lo cual ha llevado a Rhizome a trabajar, en su programa de conservación digital, en herramientas y soluciones con el fin de evitar que una buena parte del arte creado en Internet desaparezca por simple obsolescencia. Según afirman los historiadores Dieter Daniels y Gunther Reisinger, los museos y archivos han ignorado sistemáticamente el net art, pero “incluso si, en el futuro, los historiadores del arte cambian de opinión y […] deciden redescubrir este arte cincuenta años más tarde, no quedará gran cosa”[1].

Para evitar esta situación, se han desarrollado dos herramientas que pueden ser clave en la conservación de contenidos basados en la Red. Por una parte, Webrecorder permite grabar la navegación por un sitio web en un formato que mantiene los archivos originales y recrea todos los procesos que se llevan a cabo al acceder a los contenidos. Webrecorder actúa como un intermediario entre el usuario e Internet, guardando todos los contenidos que se cargan en cada página al interactuar con el sitio web. Al conservar los archivos y las interacciones, en lugar de simplemente conservar un “pantallazo” o una grabación en vídeo de una navegación, permite que en el futuro otro usuario acceda a los contenidos de la misma manera en que se hacía cuando fueron creados. Esto es particularmente importante para las obras de net art dinámicas, que requieren recrear un proceso más que conservar una imagen. Por otra parte, Rhizome ha desarrollado oldweb.today, un emulador de navegadores obsoletos que facilita acceder a sitios web con un navegador adaptado a la configuración que se empleaba en el momento en que el sitio web correspondiente fue creado. Muchas obras de net art siguen alojadas en sus servidores originales, pero no se han podido actualizar y no se visualizan de la misma manera dado que determinados contenidos han dejado de ser compatibles con los navegadores actuales. Este programa contribuye a solventar este problema al facilitar el acceso a la obra con un navegador contemporáneo de la misma. Ambas herramientas hallan su aplicación práctica en otro proyecto que Rhizome viene desarrollando desde noviembre de 2016, Net Art Anthology, una recopilación (en proceso) de un total de 100 obras de net art que, según los comisarios de esta selección, merecen ser conservadas y documentadas. Dividida en cuatro capítulos cronológicos (1994-1998: primera web y culturas de red; 1999-2005: flash y blogs; 2006-2011: surf clubs, arte Post-Internet y redes sociales; 2012-2018: apps móviles y saturación de las redes sociales), la antología concluye a finales de este año.

 

Rhizome ha anunciado recientemente una actualización de Webrecorder con mejores funciones y la posibilidad de explorar listas comisariadas de archivos a fin de convertirla no sólo en una herramienta de conservación sino también en una plataforma de difusión de contenidos. Más allá de su función original en la preservación del net art, Webrecorder se convierte en un recurso de gran utilidad para la conservación de la cultura digital en general, en un momento en que todos los contenidos que generamos están destinados a desaparecer, y las dinámicas de la posverdad hacen que muchos quieran borrar la historia reciente.

 

[1] Dieter Daniels y Gunther Reisinger (eds.) Net Pioneers 1.0. Contextualizing Early Net-Based Art. Berlin: Stenberg Press, 2009.

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